Mejor zapatillas de Running

Criterios a seguir para comprar zapatillas de running

Hoy en día, si hay un deporte que gana la palma de la notoriedad es el correr! Correr o hacer footing (llámelo como quiera) es uno de los deportes más populares en Francia. Sin duda tiene tantos seguidores (hombres y mujeres juntos) gracias a su facilidad de práctica y su libertad, pero cuidado, por muy popular que sea, correr no es completamente improvisado. Todavía hay que tener en cuenta algunas precauciones, especialmente en la elección de los zapatos.

Entre las precauciones que hay que tomar, la elección de un accesorio esencial: ¡su zapatilla de running es de talla única! En efecto, para no traumatizar sus articulaciones, evitar las ampollas y otros calentamientos, y para estar cómodo en su interior, debe tener en cuenta varios criterios que deben adaptarse a sus entrenamientos.

Y lo habrás entendido, si la marca (Asics, Nike, Adidas, New Balance, Reebok, Mizuno…) y los colores son en general, las primeras cosas que miras son obviamente las más importantes.

Para elegir el modelo de zapatilla de correr, el corredor como principiante, varios factores importantes a considerar:

El tipo de práctica (carretera, sendero, triatlón con bicicleta de montaña)

  • La frecuencia de la carrera
  • El tipo de zancada (acolchada)
  • El tamaño adecuado
  • El calzado (estabilidad)
  • La gota (suela)
  • Morfología

Zapatillas de acuerdo a su tipo de práctica

Dependiendo de si corres por caminos o senderos o si practicas el trail running o el triatlón (carrera, natación y bicicleta de montaña), ¡la elección de las zapatillas debe adaptarse a tu pie!

Para los zapatos de carretera, los zapatos tendrán más amortiguación en la suela y unos tacos bastante anchos de tipo adoquín.

Los zapatos de sendero, por otro lado, tienen tacos muy puntiagudos y telas más fuertes para resistir las ramas, piedras y otras zarzas que se pueden encontrar en el bosque o en las montañas. Entonces tu pie estará mejor protegido.

La frecuencia con la que corres

Esta es probablemente una de las primeras preguntas que el vendedor te hará si vas a probarte zapatos en la tienda: ¿con qué frecuencia corres? La distancia que corras por sesión y el número de salidas te ayudarán a establecer tu perfil y a definir las características esenciales de tu calzado deportivo. Los zapatos con buena amortiguación y estabilidad son los preferidos para las salidas largas. Por el contrario, los modelos más ligeros deben ser elegidos para sesiones de entrenamiento cortas o para la competición.

Si usted corre menos de 10 km por semana, elija entre los modelos básicos. Si realizas más de dos sesiones semanales con más de 10 km de media, debes preferir los modelos más técnicos.

Su tipo de zancada

Hay tres tipos de zancadas:

La zancada del pronador: Son personas que tienden a correr por la parte interior de sus pies.
La zancada de la supinatría: Son personas que corren por fuera de sus pies.
Zancada universal: El corredor tiende a correr en la mitad del pie.

Para comprobar su tipo de zancada, aquí tiene un simple consejo si ya tiene zapatillas de correr: mire las suelas y analice el lugar de desgaste.

A veces es posible observar un desgaste que no se menciona con frecuencia, un desgaste excesivo del talón. En la jerga, esto se llama «taconear». En este caso, es imperativo que elijas modelos con una amortiguación excesivamente desarrollada en la zona del talón, como la Adidas Ultra Boost.

Si no tiene zapatos desgastados, la mayoría de los minoristas especializados tienen cintas de correr en sus tiendas que están equipadas con sensores que pueden estudiar su tipo de zancada.

Encuentre el tamaño adecuado

El tamaño es obviamente un criterio esencial! ¿Pero sabes cómo elegir la talla correcta? En efecto, en cuanto al tipo de práctica, hay que adaptar el tamaño según el terreno que se practique:

Para correr en carretera: elige la talla de la zapatilla con 1 a 1,5 pulgadas por encima de tu talla de calzado habitual.
Para el trail running: elige una talla de calzado con 1,5″ por encima de tu talla habitual. De hecho, cuando corras cuesta abajo tu pie tenderá a golpear la punta del zapato. Si la talla es demasiado pequeña el zapato puede causar fricción y ampollas en el talón.
No descuides tu calzado!

A menudo descuidado, el zapato es la parte que sostiene el pie en el zapato y proporciona estabilidad. El zapato se extiende desde la parte superior del zapato hasta la suela. Algunas personas tienen un pie más ancho que otras y no hay ningún secreto, tendrás que probarte varios pares para poder probar el zapato que mejor se adapte a tu pie.

La importancia de la caída

Nuestro último punto a comprobar es la caída. Poco conocido por los principiantes, ¡hay que elegirlo bien! La caída es la diferencia de altura del zapato entre los dedos y el talón. Cuanto más alta sea la caída que elija, menos se utilizarán los músculos de la pantorrilla. Esto no le dará un impulso, pero el zapato será mucho más cómodo con una caída adaptada.

Su morfología

Mientras corres, multiplicas los impactos con el suelo y, por supuesto, estos impactos son diferentes dependiendo de tu peso y morfología. El cuerpo es naturalmente capaz de resistir los impactos, pero esto es muy repetitivo, por lo que es importante que sus zapatillas para correr le ayuden a absorber estos impactos proporcionando una cierta cantidad de amortiguación. Esta estabilidad le ayudará a aliviar sus articulaciones cuando golpee el suelo y así limitar o incluso evitar posibles lesiones…

Estos consejos son válidos para todo tipo de corredores, hombres o mujeres, así que tómate tu tiempo para elegir el modelo adecuado, una marca de calidad (Puedes elegir: Asics, Nike, Adidas…). Una vez que haya encontrado un par de zapatillas, sólo tiene que encontrar los accesorios secundarios: calcetines, camisetas…

La frecuencia de renovación es directamente impactada por la distancia que corres, por supuesto, pero también por la superficie y tu tipo de zancada. En efecto, si observa un desgaste extremadamente pronunciado, seguramente tendrá que renovar sus zapatos antes de la distancia habitual. En general, se recomienda cambiar de zapatos cada 700 u 800 km para los modelos de buena calidad.